Incluso si el investigador no encuentra la solución completa a su problema en documentos anteriores, los documentos suelen contener datos útiles relacionados con su problema, como los siguientes:
Direcciones en el WWW sobre los métodos del estudio bibliográfico:
¿Dónde buscar referencias?
Una vez satisfechos con la búsqueda, es aconsejable guardar los resultados en papel o en un disquete, para posteriormente examinarlos en detalle.
Muchas veces sería interesante saber si se da el caso de que
haya un proyecto de investigación en marcha en algún
sitio, en que está tratando una cuestión particular, pero
sobre la que todavía no se ha publicado nada. Tales proyectos en
curso son a veces mencionados en informes de congresos; podríamos
preguntar al bibliotecario por los últimos.
Algunos institutos de investigación publican listas de proyectos
en curso. En el WWW puedes encontrar por ejemplo los siguientes,
Las estadísticas internacionales se publican por ejemplo
por:
Los documentos son un material especialmente fructífero en el
caso de que estemos estudiando las operaciones de una organización
que mantiene regularmente archivos. Igualmente, cuando estemos interesados
en la vida de un artista u otra persona singular, podemos encontrar en
ocasiones legajos con cartas, diarios, recibos, facturas, etc. que tendrán
al menos alguna relación con la persona que estemos estudiando (aunque
no necesariamente con la cuestión que desearíamos estudiar).
Los papeles privados de artistas famosos y otras personas relevantes en
muchas ocasiones se conservan en archivos, públicos o privados,
que permiten el acceso a los investigadores para el estudio. En el caso
español, un organismo que puede facilitarnos información
sobre archivos es el Centro
de Información y Documentación de Archivos (CIDA), del
Ministerio de Educación y Cultura. Existe también un Censo-Guía
de Archivos Iberoamericanos consultable desde Internet. Para el caso
de Finlandia hay que citar los Archivos
Nacionales Finlandeses. Encontrar los documentos que nos interesan puede llegar a ser
problemático si no hay una única persona u organización
en que podamos centrar la búsqueda. Entre los materiales escritos
utilizables en ocasiones como fuentes contamos con diarios y revistas.
Suelen ser especialmente usadas como fuentes, o como objeto de estudio,
sus críticas de arte, editoriales y cartas al director. Otras posibles
fuentes pudieran ser los anuncios y los catálogos de exposiciones.
Cuando Roland Barthes estudió la semiótica del vestido en
The
Fashion System (1983), su única fuente fueron dos años
de dos revistas de moda. Antiguamente las casas editoriales solían
guardar muestras de su producción, pero hoy estos archivos corren
el riesgo de ser destruidos, como ocurrió durante los pocos años
en que Päivi Hovi necesitó para completar su estudio sobre
la publicidad finlandesa del arte de 1890 a 1930. Sin embargo, un creciente
número de museos están hoy especializándose en varias
ramas de la producción industrial y han sido capaces de rescatar
muchos archivos de empresas comerciales que han cesado en su actividad.
El listado que resulta de la búsqueda bibliográfica siempre
contiene al menos una biblioteca en que podemos encontrar el libro. No
hay mayor problema si resulta que la biblioteca es extranjera. Con un coste
pequeño, la mayor parte de las bibliotecas podrán enviar
el libro por correo, o enviarán copias en papel o las páginas
que necesitemos por fax. Esto no será necesario si existe un ejemplar
del libro en una biblioteca de nuestra localidad, así que puede
ser oportuna una nueva búsqueda en la biblioteca local. En algunos
países, todas las bibliotecas científicas y universitarias
tienen un catálogo común. Antes de encargar libros de fuera,
debemos examinar este catálogo. La búsqueda es sencilla cuando
ya conocemos nombre del autor y título. En cualquier caso, si al
final utilizamos los Servicios de Préstamo Interbibliotecario, éstos
recurrirán siempre a la biblioteca más accesible para ellos,
o incluso nos remitirán directamente a ella si localizan en una
biblioteca de nuestra localidad el libro buscado.
Una vez en la biblioteca, el investigador sabrá dónde
están situados los libros que busca mirando sus signaturas.
La signatura indica la ubicación de las obras.
En las bibliotecas con sistema de libre acceso, los libros están
en los estantes separados por secciones temáticas y dentro de éstas
en orden alfabético de acuerdo con la palabra principal. La palabra
principal es el apellido del autor o la primera palabra (aunque no un articulo
determinado o indeterminado) de una publicación periódica.
Si la publicación no tiene autor o si tiene más de tres,
la palabra principal suele ser el título de la publicación.
En un fichero informatizado o en fichas de cartulina, la palabra principal
se resalta, subrayándose o escribiéndose en mayúsculas.
Debemos tomar la signatura del libro y la palabra principal una vez
aparezcan en pantalla. Siempre las necesitaremos, ya sea el investigador
el que haya de buscar el libro o si se tiene que pedir al personal bibliotecario
(en caso de que el libro no esté en libre acceso).
En el WWW hay ahora textos completos en inglés de al menos 1200
libros frecuentemente citados, como los principales textos de los filósofos
y dramaturgos clásicos griegos y romanos y muchos filósofos
posteriores como Descartes, Kant, Locke, Mill, Hume y Marx. Aquí
encontrarás una lista. Algunos libros existen también
en CD-ROM. En los siguientes párrafos desarrollaremos los métodos
de investigación para documentos y textos que están hechos
para reunir información sobre hechos empíricos (incluyendo
opiniones). Los métodos de estudio del documento o texto en sí
mismo, como obra de arte, no se tratarán aquí..
No obstante, el investigador probablemente querrá usar textos
impresos de muchas fuentes, con grados varios de credibilidad. Entre estos
pueden contarse, por ejemplo, noticias en periódicos. Las
más de ellas probablemente son ciertas, pero algunas no lo son en
absoluto; de modo que precisan evidentemente alguna verificación.
El método más eficiente para descartar la información
falsa es el análisis cruzado de los datos, obteniendo
información de fuentes paralelas. En algunos casos las fuentes serán
todas documentales. En otros, podrás encontrar testigos y entrevistarlos
o tal vez puedas visitar el lugar del objeto o acción original y
registrar cualquier cosa que allí pueda hallarse.
La crítica de fuentes llega a ser difícil si no hay disponible
información paralela y si solo tienes un documento como única
fuente. Si ese es el caso, debieras intentar encontrar respuestas a cuestiones
tales como las que presenta F.S. Chapin en su libro Field work and social
research (1920) p. 37:
La crítica de textos es pertinente
cuando el material únicamente consiste en textos sobre el mismo
tema y estos textos en parte difieren y en parte son semejantes, pero en
ellos apenas hay información alguna de fondo sobre los orígenes
del texto. Esto suele ser el caso cuando estudiamos el folclore o textos
que se remontan a la antigüedad. El fin es reconstruir el original,
principalmente sobre la base de las copias.
El análisis de errores puede ser
usado en la crítica textual. Trata de fallos ortográficos,
añadidos, abreviaturas y otros detalles que aparecen en algunos
de los textos pero no en todos. Algunas de estas diferencias parecen ser
puros errores hechos por el copista. Algunos tal vez han sido causados
por negligencia, luz inadecuada, mala visión o falta de dominio
por el copista del latín o griego. Algunas partes han sido deliberadamente
omitidas como "inútiles" por alguien, mientras que otro copista
erudito ha añadido algo "que faltaba" en el texto o incluso cambiado
el texto para hacerlo más apropiado o ponerlo al día. (Ya
hemos hablado de posibles motivos para cambios, bajo el encabezado Crítica
de fuentes.)
Si dos textos contienen la misma peculiaridad que en otros falta, eso
revela que uno de los textos ha servido como fuente para el otro; si la
datación de los textos puede ser verificada en alguna otra parte,
se puede suponer que el texto que contiene menos errores gramaticales o
que mantiene palabras omitidas en el otro es el más antiguo. (Por
supuesto, siempre debiéramos considerar también la posibilidad
de que el copista del último texto dominase la gramática
mejor que su predecesor y corrigiese las faltas del texto anterior.)
En el siglo XVII la palabra "hermenéutica" fue aplicada a la
interpretación de la Biblia. La palabra se refiere a Hermes, que
de acuerdo con un mito antiguo tenía la tarea de transmitir los
mensajes de los otros dioses al pueblo. Wilhelm Dilthey (1833 - 1911) y
otros extendieron el uso de la técnica hermenéutica a todo
tipo de textos y hoy es también usada para analizar producciones
no textuales de la cultura humana. El paradigma de la hermenéutica
moderna se explica en profundidad en
Wahrheit und Methode (1960)
por Hans-Georg Gadamer.
El punto de partida en las inspecciones es la primera comprensión,
o el conocimiento preliminar que tenemos cuando comenzamos el estudio (que
es algo que siempre hay, aunque pueda estar poco claro o ser bastante equivocado).
Durante el proceso de inspección podemos alternar la perspectiva
o examinar el objeto desde varios enfoques. Cada nuevo examen mejora nuestra
comprensión del objeto. Del mismo modo, cuando volvamos a un ángulo
que ya hemos usado, seremos con frecuencia capaces de encontrar nuevos
aspectos, porque entre tanto las otras visiones han mejorado nuestra sensibilidad
para encontrar nuevos aspectos de los hechos e interpretaciones que ya
previamente eran bien conocidos.
La alternancia de los puntos de vista es llamada círculo hermenéutico
(o espiral hermenéutica, si queremos dar a entender
que vamos a llegar a alguna parte con el método). Continuamos con
ello hasta que el cambio a un nuevo ángulo ya no produzca ningún
hallazgo interesante.
La pareja más habitual de puntos de vista entre los que alternar
es la compuesta por la visión
global del objeto, en alternancia
con una visión detallada de los componentes de dicho objeto.
Estas dos visiones son a la vez posibles y fructíferas en casi todo
proyecto de investigación. La idea se muestra en el diagrama de
la derecha.
Un ejemplo frecuentemente citado de alternancia de las visiones global
y detallada es la lectura de un poema. Durante la primera lectura, algunas
palabras del poema parecen raras o enigmáticas; pero una vez que
lo hemos leído entero, es probable que seamos capaces de descubrir
los significados especiales que las palabras tienen en este contexto. En
la siguiente fase, estos significados recién hallados pueden aportar
inspiración para una inspección más detenida, que
de nuevo puede darnos nuevas revelaciones adicionales. Juha Varto (1992,58) presenta las siguientes instrucciones para la interpretación
hermenéutica:
Estudiar los significados simbólicos con la hermenéutica
es arriesgado. Hemos de recordar que estamos tratando con nuestras propias
interpretaciones y que otros bien pudieran, desde el mismo punto de partida,
llegar a diferentes interpretaciones.
O bien, si deseamos descubrir lo que el artista "quiere decir" con la
obra, debemos preferiblemente interrogar al artista mismo en una entrevista
o, si eso no es posible, examinar los papeles que de él queden.
Otra advertencia. La hermenéutica no es uno de los métodos
más fiables. Es muy subjetivo y es difícil evitar que llegue
a ser una simple conjetura personal. No debiéramos usarlo
si hay otras maneras de extraer el significado del autor original del texto.
Por ejemplo, si hemos hecho una serie de entrevistas y, como resultado,
tenemos un manojo de largas y en ocasiones oscuras narrativas, el método
correcto para resolver las ambivalencias es no el estudiar los papeles
hermenéuticamente, sino hacer nuevas entrevistas y pedir aclaraciones
al informante original.
En el estudio de archivos, como en otras investigaciones, tendremos
que elegir entre extraer información cualitativa, cuantitativa
o una información de ambas. Los métodos cualitativos en el
análisis de documentos se trataron más arriba, bajo los epígrafes
crítica
de fuentes y análisis hermenéutico.
El estilo cuantitativo, que se suele llamar investigación ex
post facto será tratado más adelante.
Un estudio cuantitativo de relaciones causales de acciones que ocurrieron
hace mucho será posible si tenemos los archivos adecuados sobre
los acontecimientos. Necesitaremos una hipótesis
exacta sobre la causalidad, y datos registrados
de lo que se presume son variables independientes
y dependientes que fueron reunidos ambos antes de lo que se cree fue su
influencia causal. Organizamos entonces los datos de modo que podamos
calcular la correlación u otra asociación
estadística entre las variables. Por ejemplo, podemos tener
los siguientes datos (ficticios) sobre las ventas de coches de una empresa
en 1905 y 1906:
No siempre podemos estar seguros de la dirección de causalidad:
¿cuál es la causa y cuál el efecto? Por ejemplo, podemos
haber encontrado estadísticas que indican correlación entre
el tiempo pasado viendo programas violentos en la Televisión y los
comportamientos agresivos de los espectadores. No obstante, sobre la sola
base de estos datos no podemos saber cuál es la explicación
correcta:
Validez en un nuevo contexto. Muchas veces las fuentes nos dicen
cómo son las cosas en algún otro sitio (por ejemplo, qué
tipo de coches se vende mejor en otro país) pero querríamos
aplicar los datos a nuestro propio país. Cuando consideramos
si la información es válida en otro contexto, podemos usar
una de estas dos estrategias:
Cada cita o paráfrasis debe ser acompañada por una referencia
a la fuente, que incluirá el nombre del autor y el título
del libro. Casi todas las publicaciones parecen tener sus propias reglas
de presentación, así que lo mejor será conseguir las
reglas seguidas por el editor de la serie, revista o colección.
En las referencias se usan en ocasiones abreviaturas latinas, como:
15.dic.1998. Comentarios para el autor: email pentti.routio@uiah.fi
Versión en español: jbermejo@iponet.es
Ubicación original:
http://usuarios.iponet.es/casinada/arteolog
(España) http://www.uiah.fi/projects/metodi/
(Finlandia)
Otro método es sondear a los investigadores que conocemos, o
colocar una nota en los grupos de noticias (newsgroups) en el WWW, pidiendo
contactos a otros investigadores que compartan los mismos intereses. Algo
similar ocurre con las listas de distribución (mail lists), que
llegan a los participantes en forma de mensajes de correo electrónico
y suelen tener un acceso más restringido, y menor volumen de correo
que los grupos de noticias, pero en muchas ocasiones un alto grado de cooperación.
Existen buscadores y repertorios de listas de distribución, como
el de la red de investigación española RedIris.
Fuentes estadísticas
Las estadísticas públicas son informes anuales o mensuales
de organizaciones públicas o comerciales. Contienen principalmente
cifras sobre producción, gasto público, personal, etc. Cuando
se imprimen en forma de libro pueden encontrarse en las bibliotecas. De
otro modo, el investigador ha de solicitarlas directamente en las instituciones
correspondientes, un método que tiene también la ventaja
de proporcionarle las cifras más actualizadas.
Algunas estadísticas nacionales
Algunas colecciones de enlaces donde es posible encontrar servidores
de otros países u organismos internacionales
Las empresas privadas también suelen producir estadísticas
sobre cuestiones de gestión, tales como las cantidades de producción
y gastos en varios departamentos; estas estadísticas suelen mantenerse
muy confidencialmente, puesto que las compañías rivales podrían
beneficiarse demasiado de los informes de productividad. Sin embargo, si
estamos haciendo un estudio interno para la empresa, tal vez se nos permita
leer estos informes.
Cartas y otros documentos
En las bibliotecas podemos encontrar muchos libros sobre historia, pero
si vamos a estudiar temas específicos no tratados en libros, tendremos
que buscar nuestro propio material de fuentes documentales en archivos,
ya sean privados, empresariales o públicos. "Histórico" no
significa estudiar la Antigüedad; incluso las cosas que ocurrieron
hace una hora son historia. Para el estudio de tales acontecimientos recientes
tendremos también a nuestra disposición otros métodos,
tales como la entrevista a testigos oculares;
pero los documentos tienen la ventaja de que no cambian con el tiempo.
De forma similar, las intervenciones del investigador no cambiarán
los documentos, a diferencia de lo que puede ocurrir con las reminiscencias
que reuniremos a través de las entrevistas personales.
Encontrar los textos
El siguiente paso en el estudio bibliográfico será seleccionar
y marcar las referencias que interesen dentro de la lista producto de la
búsqueda en la base de datos. Posteriormente habrá que localizar
los libros y artículos marcados.
Analizar textos
Una vez obtenidos los libros, querremos usarlos para nuestro estudio en
la biblioteca y es probable que pronto hagamos fotocopias de las páginas
interesantes, de modo que podamos organizarnos para devolver los libros
a su debido tiempo. No debe olvidarse el identificar cada página
de nuestras copias con el título y autor del libro.
Junto a esto, debiéramos copiar estos nombres y los demás
datos bibliográficos en un fichero especial de texto que con el
tiempo se convertirá en la bibliografía de nuestro trabajo
ya acabado.
Si nuestros
documentos incluyen textos manuscritos antiguos, tendremos el problema
de la paleografía. En las bibliotecas encontraremos manuales con
muestras de textos de países y épocas varios. Un ejemplo
lo tenemos en la ilustración de la derecha, que muestra letras manuscritas
alemanas del siglo XIX (de una guía publicada por los Archivos Nacionales
Finlandeses). Sin embargo, el mejor método es con frecuencia consultar
a un experto en estudios históricos.
Crítica de fuentes
En principio, el investigador no debe aceptar ninguna afirmación
incondicionalmente y sin sentido crítico. Sin embargo, llevaría
demasiado tiempo confrontar toda información aparecida en cada libro
que el investigador utilice. De modo que la práctica habitual es
aceptar todo lo publicado en una serie de publicaciones científicas
sin someterlo a una nueva validación. Lo mismo se aplica a textos
en enciclopedias y manuales escritos por autores generalmente respetados.
Los textos que el investigador usualmente escruta con mayor circunspección
son los documentos privados, especialmente autobiografías
y otros "relatos" que el individuo ha construido después
de los acontecimientos que describe. Entre los documentos, impresos o manuscritos,
lo que viene a haber es un continuum de credibilidad; y el investigador
precisa una selección de herramientas para comprobar y someter a
crítica estos documentos.
El objetivo de la crítica de fuentes es eliminar afirmaciones
que no son ciertas y que el autor trata de presentar como ciertas. Sin
embargo, la crítica de fuentes no debiera ser aplicada a las opiniones
y valoraciones -- cada cual tiene derecho a presentar una opinión
y el investigador no tiene derecho a censurarla.
Por ejemplo, los Diez libros de la Arquitectura de Vitruvio han sobrevivido
a la Edad Media sólo en la forma de diecisiete copias, todas ellas
distintas, y cada cual conteniendo muchos errores gramaticales obvios.
Hoy nos gustaría saber lo que el Sr. Vitruvio, que vivió
en el siglo I de nuestra Era, escribió realmente, sin perder de
vista la posibilidad de que ya él cometiera algunos de los fallos
gramaticales.
La primera intención
de la crítica textual es formar lo que se llama un árbol
de los manuscritos, como se ve en la ilustración de la derecha.
Las letras A-K se refieren a los manuscritos existentes.
Un buen conocimiento general y comprensión de la cultura del momento
en que los textos fueron escritos y de aquel en el que fueron copiados
son, naturalmente, de una gran ayuda en la reconstrucción del original
(aunque tal conocimiento deba ser aplicado cuidadosamente, con vistas a
no escribir una especie de novela histórica en lugar de un estudio).
Investigación hermenéutica
Nuestros problemas no han desaparecido cuando hemos encontrado y recibido
los libros y documentos que pretendemos examinar. Con mucha frecuencia
surge un problema nuevo cuando encontramos que el texto nos deja
en la duda sobre lo que escritor realmente quería decir.
Si el autor ya no está entre nosotros y, por tanto, no puede explicar
las zonas oscuras, tal vez decidamos usar el método hermenéutico.
El fin de la hermenéutica
es obtener una comprensión más profunda de tu objeto. El
método principal es inspeccionar el objeto desde perspectivas alternas.
Alternar
entre las perspectivas total y sectorial no es el único modo
de aplicar la espiral hermenéutica. En muchos casos una visión
"total" no es factible o no tiene sentido en el análisis; en tales
casos podríamos simplemente estudiar el objeto desde dos o más
ángulos distintos.
Al comienzo de nuestro estudio, será normal que poseamos algunos
conocimientos preliminares sobre el objeto. Este conocimiento se ha reunido
antes en estudios que hemos hecho nosotros u otras personas, y mediante
la aplicación de diversos puntos de vista. Podemos, entonces, usar
los correspondientes ángulos de visión en el estudio hermenéutico.
Por ejemplo, Päivi Hovi estudió cómo la pintura en anuncios
se desarrolló en Finlandia de 1890 a 1930, y descubrió que
para entender el desarrollo, se tiene que estudiar el objeto desde cuatro
puntos de vista o contextos, que se ilustran en el diagrama de la izquierda.
La hermenéutica es usada con frecuencia cuando se estudian los mensajes
simbólicos de obras de arte. Con este método, es fácil
avanzar del nivel trivial de lo que la obra "pinta" a los niveles más
profundos de lo que el artista tal vez "quiere decir". Por ejemplo,
la cuestión de lo que cierto pintor representa puede ser contestada
en tres niveles de profundidad:
Un ejemplo famoso de interpretación de una obra de arte son los
muchos significados que Martin Heidegger fue capaz de extraer de una pintura
de Van Gogh, que muestra un par de zapatos viejo (a decir verdad, Heidegger
no expuso su método, pero parece haber estado bastante cercano a
la hermenéutica).
Es verdad que gente como los críticos de arte, por ejemplo,
publican sus opiniones e interpretaciones todos los días, e incluso
eso es lo que se espera de ellos; pero si queremos hacer lo mismo en un
informe de investigación, es mejor hacerlo notar claramente en la
exposición. Si estamos lo bastante seguros de nosotros mismos como
Heidegger lo estaba, somos libres de declarar que nuestra interpretación
es la correcta y que lo que mejor pudieran hacer otros es adoptarla.
Sin embargo, si no pretendemos proclamar nuestras opiniones y queremos
descubrir qué significados produce generalmente una obra
de arte en las mentes de una amplia audiencia, el método hermenéutico
no es el mejor. En su lugar, debiéramos considerar el método
empírico de la entrevista, o quizás
la experimentación.
Investigación ex post facto
El estudio archivístico de documentos es uno de los pocos métodos
disponibles para investigar acontecimientos que cumplen alguna de las siguientes
condiciones:
Algunos temas típicos para el estudio en archivo son las decisiones
vitales en la existencia humana: elegir una escuela, una esposa, ocupación
y vivienda; acontecimientos posteriores en las circunstancias personales
y carreras de estas personas; y cuáles de todas éstas pueden
ser vistas como causas y cuáles como efectos.
En la actividad de las entidades empresariales, se toman decisiones
vitales similares: fusiones, inversiones, nuevos edificios, nuevos productos;
y lo que han sido las consecuencias en términos de mercados, beneficios,
etc. La experimentación en tales temas
tan delicados es imposible; la observación
podría ser factible, pero en momentos tan críticos, que raramente
habrá un investigador presente; en consecuencia, el método
principal será el estudio de documentos. Podría ser complementado
con entrevistas, si los acontecimientos estudiados
son recientes.
Otros temas frecuentes en investigación de archivo son los sucesos
destructivos,
tales como castástrofes naturales, accidentes, crímenes;
enfermedades y sus causas, la salud pública y lo que la amenaza.
La hipótesis podría ser que el incremento en ventas de 1905
a 1906 fue causada por la ampliación de la gama de colores. Tal
hipótesis está de hecho corroborrada por la evidencia. Sin
embargo puede muy bien haber habido otras razones, tal vez más poderosas,
que nunca fueron documentadas, con lo que serían necesaríamos
más investigaciones en este caso.
.
1905
1906
Color de los coches
Solo negros
Negros, azules y rojos
Coches vendidos
8.000
23.000
Los ejemplos anteriores muestran algunas de las debilidades del método
ex
post facto: la inseguridad de los resultados y la dificultad para verificar
o demostrar la falsedad de las hipótesis. Consiguientemente, los
resultados de la investigación ex post facto debieran, en medida
de lo posible, ser confrontados con otros métodos. Esta desventaja
es común a toda la investigación de archivo, por supuesto.
Evaluar los resultados
En comparación con la investigación empírica, el estudio
de la bibliografía y otros textos tiene cuatro puntos débiles
característicos:
Que esté obsoleta quiere decir que los hechos obtenidos tal vez
sean ciertos, pero no pueden ya usarse para resolver problemas de hoy en
día. Sin embargo, es cierto que un informe obsoleto puede a veces
usarse como molelo para un estudio empírico renovado del mismo tema.
Arriba se enumeran sólo temas que son característicos del
estudio de bibliografía. Además, podríamos plantearnos
aplicar algunas cuestiones concernientes a la investigación empírica.
Éstas se tratan en el epígrafe Evaluando
los resultados (de la investigación empírica)
Cuando se juzga la validez, la cuestión esencial es: ¿Hay
dos contextos tan similares como para que pueda ser aceptada o hay demasiadas
diferencias? Cuando se contesta esta pregunta, se pueden usar los conocimientos
que se tienen de ambos contextos o "sistemas": su tamaño, naturaleza
y atributos. Para cada diferencia encontrada, debiéramos considerar
si eso podría hacer la información inadmisible en otro sistema.
Si los sistemas son, por ejemplo, grupos sociales, debiéramos comparar
sus niveles de edad, educación, ingresos, etc. La cuestión
está íntimamente relacionada con la de la validez
de una muestra no aleatoria.
Presentar los resultados
Una vez que hemos hallado los documentos adecuados y se han extraído
de ellos los hechos deseados (u opiniones, o lo que haga al caso), nos
enfrentamos a la tarea de informar de los resultados. Cuando se informa
de algo que se ha encontrado en documentos anteriores, se tiene también
que revelar la propia opinión de uno mismo sobre el asunto; en otras
palabras, debemos decidir si queremos presentar la información
Cuando tomemos prestados hechos o bien una opinión de otro autor,
podemos optar entre dos estilos: bien la paráfrasis con nuestras
propias palabras, o bien la cita entre comillas, palabra por palabra.
La regla de oro es que las citas no deben ser demasiado largas, de cinco
a diez líneas a lo sumo. También debiéramos traducir
las citas a la lengua de nuestro escrito. Podemos añadir entre paréntesis
en la lengua original las palabras de traducción ambigua.
Si deseamos condensar un texto original prolijo, el parafrasear es
la opción obvia, pero también es posible omitir las palabras
innecesarias en una cita con tal de que indiquemos claramente las omisiones.
La manera estándar de indicar esto son los tres puntos, o los tres
puntos entre corchetes [...]. Las palabras añadidas por nosotros
con la intención de clarificar también irán entre
corchetes [].
cf. = cfr. = confrontar (Lat. confer)
Acabado nuestro estudio de los textos, pasaremos a escribir nuestro
informe,
o bien continuaremos el estudio empíricamente, lo que significa
que recurriremos a uno de los siguientes métodos:
ib. = ibid. = en el mismo libro o lugar (ibidem)
passim = en varios lugares
op.cit. = la obra citada más arriba (opero citato)
s.a. = sin indicación de año de impresión (sine
anno)
(sic) = Así. Pondremos esta palabra inmediatamente después
de la afirmación que consideramos incorrecta o que, por lo chocante
o inesperado, puediera parecer al lector una errata.
Bibliografía
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de Nombres