Arteología / Indice / GlosarioEn ingles

Prospectiva

  1. Método Delphi
  2. Método de analogía
  3. Extrapolación
  4. Aplicar un modelo estadístico
  5. Aplicar un modelo causal
  6. Evaluar y describir la incertidumbre

Visiones del futuro

 Cuando miramos hacia el futuro, podemos elegir nuestro punto de vista de entre varias alternativas, del mismo modo que al estudiar el pasado. Estas visiones alternativas comprenden:

Las dos últimas imágenes, muy particularmente la última de todas, ha sido llamada tradicionalmente predicción o pronóstico. Estas actividades son algo corriente en casi todas las ciencias hoy, y de hecho con frecuencia inseparables de los procesos normales de investigación de muchas ciencias. Parece un tanto superfluo designarlas separadamente como "una ciencia del futuro" o "futurología". Después de todo, lo importante en el pronóstico es el asunto de que se ocupa, no el hecho de que se sitúe en el futuro.

En el pronóstico, las preguntas típicas que intentamos responder son

Las respuestas a ambas preguntas son buscadas con los mismos métodos. Hay varios métodos alternativos. La elección depende de la naturaleza de la información de que se dispone para sustentar el pronóstico.
 
Información disponible Método de pronóstico
Conocimiento-habilidad (conocimiento tácito que puede también usarse) Método Delphi
Modelo basado en otros sistemas comparables Método de la analogía
A partir del  sistema que ha de predecirse, una serie de observaciones: Extrapolación
- a partir de las últimas observaciones o
- a partir de todos los hallazgos
- tal vez dentro de límites
Asociación estadística entre las variables que han de predecirse Aplicación de un modelo estadístico
Una explicación causal para el fenómeno que ha de predecirse: Aplicación de un modelo causal
Todos los métodos que aparecen aquí arriba se tratarán más adelante. En algunos casos será quizás posible combinar algunos de los métodos para mejorar la credibilidad. En esta obra, a continuación, tras la presentación de estos métodos se tratan los medios de que disponemos para para calcular y expresar la incertidumbre de los pronósticos.

Método Delphi

El método más primitivo de pronóstico es adivinar. El resultado puede ser calificado de aceptable si la persona que hace la adivinación es un experto en el asunto. Una cosa importante que hay que hacer notar es que la adivinación es el único método que puede hacer uso del conocimiento tácito que el especialista no ha sido capaz de expresar en palabras o cifras exactas. El mejor método para obtener tal pronóstico del experto es la entrevista no estructurada. El método de la entrevista nos permite inquirir sobre las razones y explicaciones para el pronóstico presentado, que podría optar por criticar y así intentar llegar a un pronóstico mejorado. Cuando entrevistamos a un experto puede que también aprendamos algo que más tarde podamos usar si preferimos construir nuestros propios pronósticos con otros métodos.

Podemos en ocasiones conseguir nombres y direcciones de expertos que vivan lejos y a los que sería difícil entrevistar. Para consultar a tales expertos, podemos recurrir a un cuestionario en lugar de a la entrevista. Si deseamos preguntar a varias personas simultáneamente, podríamos considerar el  uso del método Delphi.

En al método Delphi, el investigador dirige preguntas idénticas a un grupo de expertos, pidiéndoles que den sus suposiciones sobre el futuro desarrollo del tema específico. En el siguiente paso, el investigador hace un sumario de todas las respuestas que ha recibido, las envía a sus correspondientes y les pregunta si algún experto quiere revisar su respuesta original.
Puesto que es difícil hacer sumarios de algo distinto de respuestas cuantitativas, las preguntas que se usan en el procedimiento Delphi suelen ser cuantitativas, como "¿Cuál será el precio del crudo en dentro de 20 años?" Sobre la base de este tipo de respuestas, el investigador será capaz de calcular por ejemplo las medias y los rangos. Una ventaja del método es que siempre se puede usar el rango como una medida de la fiabilidad del pronóstico.
Por supuesto, nada impide que se usen preguntas cualitativas o de cualquier otro tipo si la naturaleza del objeto así lo exige.

Si los encuestados se prestan al esfuerzo suplementario, se les puede pedir que justifiquen su opinión, especialmente si difiere de la de la mayoría.

El procedimiento Delphi se repite normalmente hasta que los encuestados ya no tengan intención de ajustar sus respuestas.

El método Delphi no es muy fiable. Después, con los resultados de cuestionarios, suele que se había predicho el curso real de los acontecimientos notablemente mal. La mayoría de incluso eminentes especialistas puede equivocarse, y aquellas pocas personas que podrían haber hecho una predicción correcta, tal vez nunca se habrían seleccionado para el grupo Delphi de expertos. "Si hubieras predicho el colapso del muro de Berlín un año antes de que ocurriera, habrías mostrado que no eres un experto en política."

Método de la analogía

Los mejores métodos de pronóstico utilizan algún tipo de modelo que se supone reproduce las relaciones entre los diversos aspectos, atributos, y variables de los acontecimientos que se predicen. Un método para conseguir tal modelo es tomarlo prestado de un sistema "foráneo". Podemos tener buenas razones para creer que ambos sistemas se comportarán del mismo modo. Entonces elegimos un sistema foráneo que ha alcanzado un estadio relativamente "posterior" o "más maduro" en el desarrollo que el sistema "doméstico" sobre el que estamos pronosticando (esto es el punto crucial en la lógica). Habitualmente el sistema foráneo, o su entorno, tienen varios rasgos que difieren del que se va a predecir, lo que va en detrimento de la credibilidad de nuestra predicción. Así que tendremos probablemente que hacer cierto número de correcciones. Una diferencía típica entre los sistemas se refiere a su tamaño (junto a la obvia diferencia de que el sistema "foráneo" ha sido medido en el pasado y el sistema "doméstico" ha de continuar en el futuro).

Casos típicos del método de la analogía son las predicciones de economías nacionales. El sistema foráneo se toma de los EE.UU o cualquier otro país "desarrollado", y este modelo se aplica entonces para predecir la economía nacional de un país "menos desarrollado". Las variables típicas pronosticadas de este modo están vinculadas a la producción industrial, el Producto Nacional Bruto, y a cifras que describan el consumo, como el número de coches y la cantidad de tráfico.

En los ejemplos de más arriba los sistemas se describen con variables cuantitativas; sin embargo, podemos igualmente usar el método de la analogía incluso cuando nuestros modelos son cualitativos. Un ejemplo de esto es el libro de Alvin Toffler The third wave [La tercera ola] (1980), donde la analogía de la ola es usada para describir la evolución desde la sociedad agrícola a la industrial, y más tarde a la sociedad de la información.-- Oswald Spengler, en el libro Untergang des Abendlandes [La decadencia de Occidente], explica cómo las culturas antiguas de Egipto, Roma y muchos otros países se desarrollaron como plantas o animales que nacieron, crecieron, florecieron, declinaron y murieron; Spengler hizo la predicción de que la cultura occidental, de forma analóga, seguiría el mismo patrón.

Extrapolación

La extrapolación es el método más habitual de pronóstico. Se basa en suponer que el curso de los acontecimientos continuará en la misma dirección y con velocidad constante (o con una velocidad creciente o decreciente a un ritmo constante = una extrapolación logarítmica).

La base para una extrapolación será el conocimiento sobre el reciente desarrollo del fenómeno. Necesitaremos al menos dos  (aunque habitualmente tenemos más) observaciones secuencias hechas en puntos conocidos en el tiempo. Las observaciones son habitualmente registradas como variables cuantitativas, medidas con algún tipo de escala. En otras palabras, nuestro material consiste en una serie cronológica.

Si tenemos más de dos observaciones, tenemos la opción de elegir el número de observaciones sobre el que basaremos la extrapolación. Si sentimos que las últimas observaciones tienen mejor capacidad predictiva que las anteriores, puede que prefiramos hacer caso omiso de las primeras observaciones. Una alternativa es dar más peso a las últimas observaciones que a las primeras. Si decidimos usar un amplio número de observaciones (en otras palabras, estamos extrapolando la tendencia) probablemente desearemos hacer los cálculos con un programa de análisis de regresión.

El método de extrapolación se aplica típicamente a las variables cuantitativas. Además, la predicción muchas veces se desarrolla también en términos verbales cualitativos, para hacer más fácil que sea aprehendida. Un ejemplo es el libro Megatrends de Naisbitt (1982).

No obstante, nada impide extrapolar tendencias que se describan enteramente en términos cualitativos. El principio es el mismo:

  1. comenzamos con dos o más observaciones que se hicieron en distintos puntos en el tiempo,
  2. nos fijamos en las diferencias entre ellas,
  3. añadimos estas diferencias (tal vez ulteriormente ampliadas) al informe de la última observación,
  4. y aquí tenemos nuestro pronóstico.
Suele ser práctico el describir los artefactos existentes con ayuda de imágenes y otros modelos icónicos, y esta forma de presentación es práctica incluso para las extrapolaciones. El el libro Industrial Design, Raymond Loewy combinó dos enfoques: el histórico y el predictivo. En la página 74 del libro encontramos el "gráfico de evolución del diseño" que muestra el desarrollo de 1900 a 1942. El comienzo de la serie se muestra en otra parte y la contiuación a la derecha. La última imagen es el pronóstico de Loewy que éste creó sobre la base de la tendencia de la serie entera, siendo aquí la tendencia principal el movimiento gradual hacia un diseño más aerodinámico.

La debilidad innata de toda extrapolación estriba en que éstas sólo puden atender a aquellos procesos o fuerzas que están ya interviniendo. Siempre ignoran los impactos nuevos que empiezan a actuar sólo en el presente o en el futuro. Con frecuencia se da una situación en que gradualmentre habrá más y más nuevos impactos. En tales circunstancias, el método de la extrapolación suele dar resultados útiles sólo para periodos relativamente de corto plazo.

Aplicar un modelo estadístico

Si nuestras mediciones se refieren a dos o más variables, su análisis estadístico puede producir una asociación estadística entre las variables. Podría haber, por ejemplo, una correlación lineal que podemos entonces, con ayuda de un análisis de regresión, expresar como una ecuación del tipo y = ax + b. O, podría haber otros tipos de relaciones, como puedan ser:
Predecir sobre la base de modelos estadísticos suele ser factible y exitoso incluso cuando no sabemos la razón o explicación de la asociación matemática que hemos encontrado en los datos históricos. ¡El método podría dar una predicción correcta incluso en un caso en que la explicación que hemos supuesto para la asociación estadística existente estuviera bastante equivocada!

Ejemplos históricos famosos de predicción sobre la base de modelos matemáticos fueron sólo los cálculos astronómicos en la antigua Mesopotamia, y los de Ptolomeo en Grecia. Los más, tal vez todos, de estos primeros científicos creían que la tierra era el centro del universo y que el sol, la luna y los planetas simplemente se movían en torno a ella. Sin embargo, los modelos matemáticos de estos movimientos aparentes eran acertados y produjeron predicciones correctas de las salidas y puestas del sol y de la luna, así como de eclipses.

Si ahora una de las  variables independientes (x en la ecuación y = ax + b) es el tiempo, sólo es necesario insertar cualquier punto en el tiempo futuro en el lugar de la variable independiente, y obtendremos un pronóstico del la variable dependiente.

Algunas veces la serie cronológica que deseamos extrapolar incluye simultáneamente varios tipos de variación. Junto a la tendencia, que se trató más arriba, suele haber uno o varios tipos de variación estacional. Si este es el caso, el método normal es analizar primero la serie cronológica, dividiéndola en sus componentes discernibles. Tras esto, continuamos haciendo pronósticos separados para todos los componentes (la tendencia y las distintas variaciones estacionales, si procede) y solamente en la última fase recombinamos los componentes.
Si, por ejemplo, deseamos pronosticar, el consumo de energía para calefacción de un edificio industrial, nuestro análisis de datos pasados revelará probablemente que la variación del consumo ha estado siguiendo simultáneamente varios patrones. Algunos patrones se deben al ritmo de trabajo de la empresa, que normalmente varía con tres frecuencias: a lo largo del año, semanalmente y con un ritmo diario, y quizás con respecto a las coyunturas del negocio. Por otra parte, puede haber tendencias lineales, causadas quizás por un cambio gradual a máquinas mayores, o alternativamente a métodos y máquinas con ahorro energético. -- El pronóstico se hace ahora estimando todas las variaciones cíclicas, una por una, calculando entonces sus continuaciones, y finalmente combinando todas estas a la vez con una extrapolación de la tendencia.

  Suele ser ventajoso el usar un método para el pronóstico para el corto plazo y otro para los periodos de largo plazo. Para el futuro próximo, se usa con frecuencia la extrapolación lineal, mientras que ocurre con frecuencia que el sentido común, la investigación, u otra fuente de conocimiento general, nos dicen que la evolución que estamos pronosticando está sujeta a límites preestablecidos que dictan los acontecimientos más próximos, sino más bien un futuro más distante. Podemos, por ejemplo, estar estudiando el crecimiento de una planta sabiendo que el crecimiento constante alcanzará en su momento un fin.
Si este es el caso, podemos combinar dos métodos de pronóstico: extrapolamos sólo los valores más cercanos, mientras que basamos el pronóstico de los valores posteriores sobre una ley general. Un ejemplo típico de tales desarrollos a largo plazo son:

Hay grandes riesgos en pronosticar sin saber las razones de las asociaciones estadísticas. La mayor parte de los pronósticos científicos de las economías nacionales son bien conocidos por su baja fiabilidad, lo que, desde luego, es un resultado de la falta de comprensión de las conexiones factuales de las variables de la economía. Hablando de modo general, debemos siempre tratar de descubrir la explicación racional que hay tras la asociación estadística que vamos a usar como base de nuestros pronósticos. Siempre es más seguro pronosticar sobre la base de un modelo causal (descrito más adelante), que pronosticar solo sobre la base de la asociación estadística.

Aplicar un modelo causal

El método más exacto de predicción, es decir, el modelo causal, es posible si hemos obtenido -mediante investigación-, un modelo que muestre cómo los atributos y variables que han de predecirse dependen entre sí. En el mejor caso una de las variables en el modelo es el tiempo: entonces introducimos el año correcto en el modelo, e inmediatamente se convierte en el pronóstico deseado.
Si el tiempo no se incluye en el modelo causal, el modelo puede seguir siendo de ayuda, porque solemos poder predecir el desarrollo de sus variables más fácilmente que el futuro del sistema entero.

El modelo causal suele ser tan complicado que se maneja mejor usando un ordenador. Incluso entonces, necesitaremos habitualmente una presentación ilustrativa de nuestro modelo para clarificar nuestro pensamiento y finalmente presentarlo en el informe. En dicha ilustración necesitaremos un sistema de notación para describir las distintas relaciones lógicas entre las variables. El programa de ordenador normalmente será capaz de mostrar el modelo, usando sus notaciones incorporadas. Si no podemos encontrar sistemas de notación ya listos para usar, podemos idear uno.

Un famoso ejemplo de modelo causal amplio fue creado por el llamado Club de Roma en 1972. Este modelo, publicado en el libro Los límites al crecimiento, consiste en docenas de variables, incluyendo la población mundial, tasa de nacimientos, producción industrial y agrícola, los recursos no renovables y la contaminación. En el modelo, los niveles, o cantidades físicas que pueden ser medidas directamente, se indicaron con rectángulos, las tasas que influyen en esos niveles con válvulas, y las variables auxiliares que influyen en las ecuaciones de las tasas con círculos. Los lapsos de tiempo se indicaron con secciones dentro de rectángulos. Los flujos reales de gentes, bienes, dinero, etc. se representaron por flechas continuasy las relaciones causales con flechas discontinuas. Las nubesrepresententan fuentes o "pilas" (salidas de material) que no son importantes para el comportamiento del modelo.

El Club de Roma comenzó a formar su "Modelo mundial" construyendo primero cinco submodelos. Éstos se concentraron en las cinco "cantidades básicas": población, capital, alimento, recursos no renovables restantes (medidos fracción restante ahora de las reservas de 1900), y polución. Uno de los subsistemas incluyó las relaciones causales y los bucles de respuesta entre población, capital, agricultura y polución (fig. de la derecha). Finalmente los investigadores combinaron los cinco submodelos y así crearon el modelo mundial final, parte del cual se ilustra abajo.

Cuando se usa un modelo causal como base de nuestra predicción, debemos tener en mente que el modelo normalmente ha sido producido estudiando cierta población, lo que significa que el modelo es válido sólo en ese contexto. No debemos generalizar de forma demasiado poco escrupulosa y afirmar que el modelo será también válido en el entorno futuro que estamos pronosticando.
Si, no obstante, pretendemos simplemente hacer eso, debemos considerar cuidadosamente lo siguiente:

Evaluar y describir la incertidumbre

No hay demasiados métodos para predecir la fiabilidad de nuestras predicciones. Uno de los mejores es la triangulación: hacer predicciones paralelas con distintos métodos si ello es posible. Si distintos métodos llevan a pronósticos distintos, ello nos da una idea del rango de incertidumbre.
El análisis de sensibilidad es otro método que, sin embargo, funciona sólo con modelos numéricos. La mayor parte de los métodos de pronóstico nos permiten calcular cuál será el resultado si una de nuestras suposiciones del comienzo o un elemento en los datos de entrada varía. O, si creemos saber el error probable de una de nuestras suposiciones, podemos usar este conocimiento para calcular el error probable del pronóstico resultante.

Una vez que el investigador ha desarrollado para él mismo una aproximación de la probabilidad del pronóstico, la próxima tarea es revelar esta probabilidad igualmente a su público. Muchos métodos habituales de presentación del pronóstico (como los diagramas) son muy exactos, de hecho su exactitud con frecuencia se corresponde mal con la incertidumbre del pronóstico. En lugar de ello, el investigador debe seleccionar una presentacion del pronóstico que de la impresión correcta del grado de incertidumbre. Hay, de hecho, varios métodos que pueden usarse para describir el error probable o la posibilidad de que llegue a cumplirse un pronóstico:

Los escenarios paralelos son bastantes fáciles de montar si tenemos un modelo matemático como base para el pronóstico: todo lo que se necesita es alimentar al modelo con varios conjuntos alternativos de datos. Por ejemplo, el ya mencionado Club de Roma hizo una serie de escenarios introduciendo distintos en un único modelo causal de las relaciones pertinentes, mostrado anteriormente.
Su escenario "estándar", mostrado arriba, supone que todas las variables siguen sus valores históricos de 1900 a 1970. Alimento, producción industrial, y población crecen exponencialmente hasta que la disminución repentina de recursos fuerza una ralentización en el crecimiento industrial. El crecimiento poblacional finalmente se detiene por una subida en la tasa de mortalidad debida a la alimentación y servicios médicos que se han reducido.

Hay otro escenario del mismo libro (fig. 36) que se muestra a la izquierda. Aquí las reservas supuestas de recursos fueron duplicadas, mientras que todas las otras suposiciones se mantuvieron idénticas al escenario "estándar". La industrialización puede ahora alcanzar un nivel más alto. Las grandes plantas industriales emiten polución en tales tasas, sin embargo, que los mecanismos de absorción del entorno llegan a estar saturados. Entonces la polución causa un inmediato incremento en la tasa de mortalidad y una caída en la producción de alimentos.


Un tercer escenario de Los límites al crecimiento (fig. 44, a la derecha) es idéntico al "estándar", excepto en que la población se supone que permanece constante tras 1975. La producción industrial continúa creciendo exponencialmente hasta que la reducción de los recursos no renovables lleva a un repentino colapso del sistema industrial.

Sobre la cuestión de informar sobre la investigación, se incluye un capítulo separado.
 
 
 


Indice / Glosario / Indice de nombres
2.feb.1999. Comentarios para el autor: email pentti.routio@uiah.fi  Versión en español: jbermejo@iponet.es

Ubicación original: http://usuarios.iponet.es/casinada/arteolog (España) http://www.uiah.fi/projects/metodi/ (Finlandia)