Cuando miramos hacia el futuro, podemos elegir nuestro punto de vista de entre varias alternativas, del mismo modo que al estudiar el pasado. Estas visiones alternativas comprenden:
En el pronóstico, las preguntas típicas que intentamos responder son
| Información disponible | Método de pronóstico |
|---|---|
| Conocimiento-habilidad (conocimiento tácito que puede también usarse) | Método Delphi |
Modelo basado en otros sistemas comparables
|
Método de la analogía |
A partir del sistema que ha de predecirse, una serie de
observaciones:
|
Extrapolación
- a partir de las últimas observaciones o - a partir de todos los hallazgos - tal vez dentro de límites |
| Asociación estadística entre las variables que han de predecirse | Aplicación de un modelo estadístico |
Una explicación causal para
el fenómeno que ha de predecirse:
|
Aplicación de un modelo causal |
Podemos en ocasiones conseguir nombres y direcciones de expertos que vivan lejos y a los que sería difícil entrevistar. Para consultar a tales expertos, podemos recurrir a un cuestionario en lugar de a la entrevista. Si deseamos preguntar a varias personas simultáneamente, podríamos considerar el uso del método Delphi.
En al método Delphi, el investigador dirige preguntas idénticas
a un grupo de expertos, pidiéndoles que den sus suposiciones sobre
el futuro desarrollo del tema específico. En el siguiente paso,
el investigador hace un sumario de todas las respuestas que ha recibido,
las envía a sus correspondientes y les pregunta si algún
experto quiere revisar su respuesta original.
Puesto que es difícil hacer sumarios de algo distinto de respuestas
cuantitativas, las preguntas que se usan en el procedimiento Delphi suelen
ser cuantitativas, como "¿Cuál será el precio del
crudo en dentro de 20 años?" Sobre la base de este tipo de respuestas,
el investigador será capaz de calcular por ejemplo las medias
y los rangos. Una ventaja del método
es que siempre se puede usar el rango como
una medida de la fiabilidad del pronóstico.
Por supuesto, nada impide que se usen preguntas cualitativas o de cualquier
otro tipo si la naturaleza del objeto así lo exige.
Si los encuestados se prestan al esfuerzo suplementario, se les puede pedir que justifiquen su opinión, especialmente si difiere de la de la mayoría.
El procedimiento Delphi se repite normalmente hasta que los encuestados ya no tengan intención de ajustar sus respuestas.
El método Delphi no es muy fiable. Después, con los resultados de cuestionarios, suele que se había predicho el curso real de los acontecimientos notablemente mal. La mayoría de incluso eminentes especialistas puede equivocarse, y aquellas pocas personas que podrían haber hecho una predicción correcta, tal vez nunca se habrían seleccionado para el grupo Delphi de expertos. "Si hubieras predicho el colapso del muro de Berlín un año antes de que ocurriera, habrías mostrado que no eres un experto en política."
Los mejores métodos
de pronóstico utilizan algún tipo de modelo que se supone
reproduce las relaciones entre los diversos aspectos, atributos, y variables
de los acontecimientos que se predicen. Un método para conseguir
tal modelo es tomarlo prestado de un sistema "foráneo". Podemos
tener buenas razones para creer que ambos sistemas se comportarán
del mismo modo. Entonces elegimos un sistema foráneo que ha alcanzado
un estadio relativamente "posterior" o "más maduro" en el desarrollo
que el sistema "doméstico" sobre el que estamos pronosticando (esto
es el punto crucial en la lógica). Habitualmente el sistema foráneo,
o su entorno, tienen varios rasgos que difieren del que se va a predecir,
lo que va en detrimento de la credibilidad de nuestra predicción.
Así que tendremos probablemente que hacer cierto número de
correcciones. Una diferencía típica entre los sistemas se
refiere a su tamaño (junto a la obvia diferencia de que el sistema
"foráneo" ha sido medido en el pasado y el sistema "doméstico"
ha de continuar en el futuro).
Casos típicos del método de la analogía son las predicciones de economías nacionales. El sistema foráneo se toma de los EE.UU o cualquier otro país "desarrollado", y este modelo se aplica entonces para predecir la economía nacional de un país "menos desarrollado". Las variables típicas pronosticadas de este modo están vinculadas a la producción industrial, el Producto Nacional Bruto, y a cifras que describan el consumo, como el número de coches y la cantidad de tráfico.
En los ejemplos de más arriba los sistemas se describen con variables cuantitativas; sin embargo, podemos igualmente usar el método de la analogía incluso cuando nuestros modelos son cualitativos. Un ejemplo de esto es el libro de Alvin Toffler The third wave [La tercera ola] (1980), donde la analogía de la ola es usada para describir la evolución desde la sociedad agrícola a la industrial, y más tarde a la sociedad de la información.-- Oswald Spengler, en el libro Untergang des Abendlandes [La decadencia de Occidente], explica cómo las culturas antiguas de Egipto, Roma y muchos otros países se desarrollaron como plantas o animales que nacieron, crecieron, florecieron, declinaron y murieron; Spengler hizo la predicción de que la cultura occidental, de forma analóga, seguiría el mismo patrón.
La extrapolación
es el método más habitual de pronóstico. Se basa en
suponer que el curso de los acontecimientos continuará en la misma
dirección y con velocidad constante (o con una velocidad creciente
o decreciente a un ritmo constante = una extrapolación logarítmica).
La base para una extrapolación será el conocimiento sobre el reciente desarrollo del fenómeno. Necesitaremos al menos dos (aunque habitualmente tenemos más) observaciones secuencias hechas en puntos conocidos en el tiempo. Las observaciones son habitualmente registradas como variables cuantitativas, medidas con algún tipo de escala. En otras palabras, nuestro material consiste en una serie cronológica.
Si tenemos más de dos observaciones, tenemos la opción de elegir el número de observaciones sobre el que basaremos la extrapolación. Si sentimos que las últimas observaciones tienen mejor capacidad predictiva que las anteriores, puede que prefiramos hacer caso omiso de las primeras observaciones. Una alternativa es dar más peso a las últimas observaciones que a las primeras. Si decidimos usar un amplio número de observaciones (en otras palabras, estamos extrapolando la tendencia) probablemente desearemos hacer los cálculos con un programa de análisis de regresión.
El método de extrapolación se aplica típicamente a las variables cuantitativas. Además, la predicción muchas veces se desarrolla también en términos verbales cualitativos, para hacer más fácil que sea aprehendida. Un ejemplo es el libro Megatrends de Naisbitt (1982).
No obstante, nada impide extrapolar tendencias que se describan enteramente en términos cualitativos. El principio es el mismo:
Suele ser práctico
el describir los artefactos existentes con ayuda de imágenes y otros
modelos
icónicos, y esta forma de presentación es práctica
incluso para las extrapolaciones. El el libro Industrial Design,
Raymond Loewy combinó dos enfoques: el histórico y el predictivo.
En la página 74 del libro encontramos el "gráfico de evolución
del diseño" que muestra el desarrollo de 1900 a 1942. El comienzo
de la serie se muestra
en otra parte y la contiuación
a la derecha. La última imagen es el pronóstico de Loewy
que éste creó sobre la base de la tendencia de la serie entera,
siendo aquí la tendencia principal el movimiento gradual hacia un
diseño más aerodinámico.
La debilidad innata de toda extrapolación estriba en que éstas sólo puden atender a aquellos procesos o fuerzas que están ya interviniendo. Siempre ignoran los impactos nuevos que empiezan a actuar sólo en el presente o en el futuro. Con frecuencia se da una situación en que gradualmentre habrá más y más nuevos impactos. En tales circunstancias, el método de la extrapolación suele dar resultados útiles sólo para periodos relativamente de corto plazo.
Ejemplos históricos famosos de predicción sobre la base de modelos matemáticos fueron sólo los cálculos astronómicos en la antigua Mesopotamia, y los de Ptolomeo en Grecia. Los más, tal vez todos, de estos primeros científicos creían que la tierra era el centro del universo y que el sol, la luna y los planetas simplemente se movían en torno a ella. Sin embargo, los modelos matemáticos de estos movimientos aparentes eran acertados y produjeron predicciones correctas de las salidas y puestas del sol y de la luna, así como de eclipses.
Si ahora una de las variables independientes (x en la ecuación y = ax + b) es el tiempo, sólo es necesario insertar cualquier punto en el tiempo futuro en el lugar de la variable independiente, y obtendremos un pronóstico del la variable dependiente.
Algunas veces la serie cronológica que deseamos extrapolar incluye
simultáneamente varios tipos de variación. Junto a la tendencia,
que se trató más arriba, suele haber uno o varios tipos de
variación
estacional. Si este es el caso, el método normal es analizar
primero la serie cronológica, dividiéndola en sus componentes
discernibles. Tras esto, continuamos haciendo pronósticos separados
para todos los componentes (la tendencia y las distintas variaciones estacionales,
si procede) y solamente en la última fase recombinamos los componentes.
Si, por ejemplo, deseamos pronosticar, el consumo de energía
para calefacción de un edificio industrial, nuestro análisis
de datos pasados revelará probablemente que la variación
del consumo ha estado siguiendo simultáneamente varios patrones.
Algunos patrones se deben al ritmo de trabajo de la empresa, que normalmente
varía con tres frecuencias: a lo largo del año, semanalmente
y con un ritmo diario, y quizás con respecto a las coyunturas del
negocio. Por otra parte, puede haber tendencias lineales, causadas
quizás por un cambio gradual a máquinas mayores, o alternativamente
a métodos y máquinas con ahorro energético. -- El
pronóstico se hace ahora estimando todas las variaciones cíclicas,
una por una, calculando entonces sus continuaciones, y finalmente combinando
todas estas a la vez con una extrapolación de la tendencia.
Suele ser ventajoso el usar un método para el pronóstico
para el corto plazo y otro para los periodos de largo plazo. Para el futuro
próximo, se usa con frecuencia la extrapolación lineal, mientras
que ocurre con frecuencia que el sentido común, la investigación,
u otra fuente de conocimiento general, nos dicen que la evolución
que estamos pronosticando está sujeta a límites preestablecidos
que dictan los acontecimientos más próximos, sino más
bien un futuro más distante. Podemos, por ejemplo, estar estudiando
el crecimiento de una planta sabiendo que el crecimiento constante alcanzará
en su momento un fin.
Si este es el caso, podemos combinar dos métodos de pronóstico:
extrapolamos sólo los valores más cercanos, mientras
que basamos el pronóstico de los valores posteriores sobre
una ley general. Un ejemplo típico de tales desarrollos a largo
plazo son:
El método más exacto de predicción, es decir, el
modelo causal, es posible si hemos obtenido -mediante investigación-,
un modelo que muestre cómo los atributos y variables que han de
predecirse dependen entre sí. En el mejor caso una de las variables
en el modelo es el tiempo: entonces introducimos el año correcto
en el modelo, e inmediatamente se convierte en el pronóstico deseado.
Si el tiempo no se incluye en el modelo causal, el modelo puede seguir
siendo de ayuda, porque solemos poder predecir el desarrollo de sus variables
más fácilmente que el futuro del sistema entero.
El
modelo causal suele ser tan complicado que se maneja mejor usando un ordenador.
Incluso entonces, necesitaremos habitualmente una presentación ilustrativa
de nuestro modelo para clarificar nuestro pensamiento y finalmente presentarlo
en el informe. En dicha ilustración necesitaremos un sistema
de notación para describir las distintas relaciones lógicas
entre las variables. El programa de ordenador normalmente será capaz
de mostrar el modelo, usando sus notaciones incorporadas. Si no podemos
encontrar sistemas de notación ya listos para usar, podemos idear
uno.
Un famoso ejemplo de modelo causal amplio fue creado por el llamado
Club de Roma en 1972. Este modelo, publicado en el libro Los límites
al crecimiento, consiste en docenas de variables, incluyendo la población
mundial, tasa de nacimientos, producción industrial y agrícola,
los recursos no renovables y la contaminación. En el modelo, los
niveles,
o cantidades físicas que pueden ser medidas directamente, se indicaron
con rectángulos
,
las tasas que influyen en esos niveles con válvulas
,
y las variables auxiliares que influyen en las ecuaciones de las tasas
con círculos
.
Los lapsos de tiempo se indicaron con secciones dentro de rectángulos
.
Los flujos reales de gentes, bienes, dinero, etc. se representaron por
flechas continuas
y
las relaciones causales con flechas discontinuas
.
Las nubes
represententan
fuentes o "pilas" (salidas de material) que no son importantes para el
comportamiento del modelo.
El Club de Roma comenzó a formar su "Modelo mundial" construyendo primero cinco submodelos. Éstos se concentraron en las cinco "cantidades básicas": población, capital, alimento, recursos no renovables restantes (medidos fracción restante ahora de las reservas de 1900), y polución. Uno de los subsistemas incluyó las relaciones causales y los bucles de respuesta entre población, capital, agricultura y polución (fig. de la derecha). Finalmente los investigadores combinaron los cinco submodelos y así crearon el modelo mundial final, parte del cual se ilustra abajo.
Cuando se usa un modelo causal como base de nuestra predicción,
debemos tener en mente que el modelo normalmente ha sido producido estudiando
cierta población, lo que significa
que el modelo es válido sólo en ese contexto. No debemos
generalizar de forma demasiado poco escrupulosa y afirmar que el modelo
será también válido en el entorno futuro que estamos
pronosticando.
Si, no obstante, pretendemos simplemente hacer eso, debemos considerar
cuidadosamente lo siguiente:
Una vez que el investigador ha desarrollado para él mismo una aproximación de la probabilidad del pronóstico, la próxima tarea es revelar esta probabilidad igualmente a su público. Muchos métodos habituales de presentación del pronóstico (como los diagramas) son muy exactos, de hecho su exactitud con frecuencia se corresponde mal con la incertidumbre del pronóstico. En lugar de ello, el investigador debe seleccionar una presentacion del pronóstico que de la impresión correcta del grado de incertidumbre. Hay, de hecho, varios métodos que pueden usarse para describir el error probable o la posibilidad de que llegue a cumplirse un pronóstico:
Una escala difusa. Por ejemplo, el Club de Roma deliberadamente
escogió el omitir las escalas de las variables y también
hizo la escala horizontal un tanto vaga (consistiendo sólo de los
valores 1900 y 2100). Esto era porque querían indicar que los valores
numéricos eran aproximados (ibid., p. 123).
Hay
otro escenario del mismo libro (fig. 36) que se muestra a la izquierda.
Aquí las reservas supuestas de recursos fueron duplicadas, mientras
que todas las otras suposiciones se mantuvieron idénticas al escenario
"estándar". La industrialización puede ahora alcanzar un
nivel más alto. Las grandes plantas industriales emiten polución
en tales tasas, sin embargo, que los mecanismos de absorción del
entorno llegan a estar saturados. Entonces la polución causa un
inmediato incremento en la tasa de mortalidad y una caída en la
producción de alimentos.
Un tercer escenario de Los límites al crecimiento (fig.
44, a la derecha) es idéntico al "estándar", excepto en que
la población se supone que permanece constante tras 1975. La producción
industrial continúa creciendo exponencialmente hasta que la reducción
de los recursos no renovables lleva a un repentino colapso del sistema
industrial.
Sobre la cuestión de informar sobre la investigación,
se incluye un capítulo separado.
Ubicación original: http://usuarios.iponet.es/casinada/arteolog (España) http://www.uiah.fi/projects/metodi/ (Finlandia)